Manicura – ¿Cuál elijo?

Que la laca de uñas es el nuevo lipstick no es nada nuevo. Desde hace varias temporadas (casi) ha destronado al poder de reinvención que tiene una barra de labios y ha sido elevada a la categoría de accesorio de moda. Sus ventas en los últimos años han subido de forma espectacular y sus adictas (que son muchas) no dudan en afirmar que una manicura con color te pone de buen humor.

 

Manicura Básica

La manicura básica se podría decir que es la base de todas las manicuras. El proceso comienza con la eliminación de restos de esmalte viejo con un quitaesmalte. Después se cortan las uñas y se le dan forma con una lima. A continuación, se aplica una capa de base para las uñas desnudas, seguido por el color de esmalte de uñas que elija. Para sellar y proteger el esmalte, aplica una capa de acabado final.

Vinylux

Es el esmalte que dura siete días. Su aplicación es muy sencilla, no hace falta base, porque el mismo esmalte lleva lo necesario para proteger a la uña, y sí que lleva un top coat, o lo que es lo mismo, una capa superior que le da brillo al esmalte. Su duración, como he dicho, es de siete días y si veis que pierde un poco de brillo siempre podéis volver a aplicar el top coat. Se puede quitar con un quitaesmalte normal en casa.

Esmalte Shellac

Es lo que se llama esmalte semipermanente, porque puede llegar a durar unas tres semanas. Y no dura más por el crecimiento de las uñas. Este crecimiento es diferente en cada persona, así que es posible que a algunas les dure más que a otras. La aplicación es de uso profesional, ya que hace falta una lámpara de secado y es importante que la aplicación sea la correcta, porque si no es así, su duración no será la misma. Se pone una base, dos capas de esmalte y una capa superior. El brillo que se consigue con el Shellac no se consigue con otro esmalte y dura hasta que se quita. Para quitarlo es necesario hacerlo con acetona y es mejor que lo haga un profesional. Nunca arrancarse el esmalte, con ello nos llevamos capas de las uñas y las estropeamos mucho.

Uñas de gel

Se coloca un tip en el borde de la uña, después de haberlas cortado nuestra uña natural a ras del dedo. Encima, aplicamos con un pincel el gel que deberemos someter durante un par de minutos a las luces ultravioletas para que se sequen bien. Por último se liman y se dan la forma y el diseño que queramos. Son mucho más resistentes que las de porcelana, pero también mucho más gruesas, lo que hace que no queden tan naturales como las primeras.

Uñas Acrílicas

Este tipo de uña tiene muchas ventajas, la principal la duración. Si se conservan con cuidado pueden durar hasta seis meses, lo que es mucho más tiempo del que duran las dos primeras. Por el contrario, si comparamos el tiempo y la complicidad de colocar una uña acrílica con una uña de gel, nos encontramos con un abismo. Para colocarlas se realizan con unos moldes para poder crear uñas idénticas a las nuestras. Una vez hayamos aplicado el acrílico, una combinación de un líquido especial y un polímetro en polvo, se tornará una uña con una consistencia parecida a el plástico duro.